Dormir no es un lujo ni una pausa improductiva: es una función biológica esencial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la American Academy of Sleep Medicine (AASM) coinciden en que el sueño de calidad es uno de los pilares fundamentales de la salud, al mismo nivel que la alimentación y la actividad física.Sin embargo, en la vida actual (marcada por el estrés, la hiperconectividad y la sobrecarga laboral) cada vez más personas duermen mal, duermen menos o no logran un descanso reparador.