Descansar bien en tiempos acelerados

Descansar bien en tiempos acelerados

Dormir no es un lujo ni una pausa improductiva: es una función biológica esencial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la American Academy of Sleep Medicine (AASM) coinciden en que el sueño de calidad es uno de los pilares fundamentales de la salud, al mismo nivel que la alimentación y la actividad física.
Sin embargo, en la vida actual (marcada por el estrés, la hiperconectividad y la sobrecarga laboral) cada vez más personas duermen mal, duermen menos o no logran un descanso reparador.

¿Qué significa realmente “dormir mal”?No se trata solo de dormir pocas horas. Según la Mayo Clinic y la AASM, dormir mal puede implicar:

  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Despertares frecuentes durante la noche.
  • Despertarse demasiado temprano sin poder volver a dormir.
  • Sensación de cansancio a pesar de haber dormido 7 u 8 horas.
  • Somnolencia excesiva durante el día.
  • Irritabilidad o dificultad para concentrarse.
Un adulto promedio necesita entre 7 y 9 horas de sueño por noche. Pero tan importante como la cantidad es la calidad del descanso.

Problemas de sueño más frecuentes
Las alteraciones del sueño son más comunes de lo que pensamos. Entre las más frecuentes se encuentran:
  • Insomnio
Dificultad persistente para iniciar o mantener el sueño.
  • Apnea del sueño
Interrupciones repetidas de la respiración durante la noche, muchas veces acompañadas de ronquidos fuertes.
  • Síndrome de piernas inquietas
Sensación molesta en las piernas que obliga a moverlas al acostarse.
  • Trastornos del ritmo sueño–vigilia
Cambios irregulares en horarios que alteran el reloj biológico.

Según la PAHO, los trastornos del sueño pueden aumentar el riesgo de hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

¿Cuándo debemos ponernos en alerta?
Es recomendable consultar cuando:
  • El problema persiste por más de 3 semanas.
  • Hay ronquidos intensos con pausas respiratorias observadas por terceros.
  • Aparece somnolencia que interfiere con el trabajo o la conducción.
  • Hay cefaleas matutinas frecuentes.
  • Se presentan dificultades de memoria y concentración.
  • El descanso no resulta reparador de forma sostenida.
Dormir mal de manera crónica no solo afecta el rendimiento diario: impacta en el sistema inmune, el equilibrio hormonal, la salud cardiovascular y la salud mental.

Higiene del sueño: pequeñas rutinas, grandes cambios
La higiene del sueño es el conjunto de hábitos que favorecen un descanso saludable. Según guías de la AASM y la Mayo Clinic, algunas recomendaciones clave son:
  • Mantener horarios regulares
Intentar acostarse y levantarse siempre a la misma hora, incluso fines de semana.
  • Crear un ambiente adecuado
Dormitorio oscuro, silencioso y a temperatura confortable.
  • Evitar comidas pesadas y alcohol antes de dormir
Interfieren con las fases profundas del sueño.
  • Reducir la cafeína después del mediodía
Puede permanecer en el organismo más tiempo del que creemos.
  • Incorporar una rutina relajante
Lectura tranquila, respiración profunda, música suave.
  • Realizar actividad física regular
Pero evitar ejercicio intenso en las últimas horas del día.

Dormir bien es invertir en salud
Un sueño adecuado:
  • Mejora la memoria y la concentración.
  • Regula el estado de ánimo.
  • Reduce el riesgo cardiovascular.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Favorece el equilibrio metabólico.
En un contexto donde el descanso suele postergarse, es importante recordar que dormir bien no es tiempo perdido: es salud preventiva.

Medicina del Sueño en IMAT
En IMAT contamos con un área especializada en Medicina del Sueño, dedicada a la evaluación y diagnóstico de trastornos del descanso.
Realizamos estudios específicos como la polisomnografía, que puede efectuarse:
  • En nuestras instalaciones,
  • O en el domicilio del paciente, según indicación médica. En ambos casos, es indispensable contar con una orden médica.
Este estudio permite analizar la actividad cerebral, la respiración, el ritmo cardíaco y otros parámetros fundamentales para identificar alteraciones como apnea del sueño u otros trastornos.
Cada marzo, en el marco del Día Mundial del Sueño, reforzamos nuestro compromiso con la concientización sobre la importancia del descanso como parte integral de la salud.